Antes de tocar un cabello, aprendí a mirar a la persona.
Durante muchos años aprendí técnica y método.
Porque un cabello no tiene rutinas. No tiene inseguridades. No tiene historia. No tiene una vida que sostener todos los días frente al espejo.
La persona sí.
Con el tiempo entendí que una técnica impecable puede seguir siendo una propuesta equivocada. Puedes ejecutar un color perfectamente y aun así sentir que algo no encaja. Puedes hacer un corte técnicamente correcto y percibir una pequeña desconexión que no siempre se explica con palabras.
Ese momento lo cambió todo para mí.
Y lo cambió justo cuando más lo necesitaba — porque hubo un periodo en mi vida en que pareció que el mundo se detuvo y yo con él.De ahí aprendí algo que ningún curso me enseñó:
Por eso en InSalonMX el diagnóstico no aparece después.
Aparece antes.
Nos interesa comprender cómo vives, cómo te mueves, qué quieres proyectar, qué partes de ti te representan hoy — y cuáles ya no.
La belleza tiene algo interesante: pocas veces se siente ajena cuando nace desde la coherencia.
Porque antes de tocar un cabello, aprendí algo más importante:
Aprendí a mirar más profundo a la persona.
Y eso me cambió también a mí .
— Ingrid Ubach · InSalonMX
Estudio conceptual en diseño de imagen personal
Con especial dedicatoria al Mtro. Edgar Peña, que siempre estuvo ahí.
Gracias totales Maestro y Amigo.
Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por tus comentarios!